Andrés Manuel López Obrador, precandidato presidencial de Movimiento Progresista, prometió que, de ganar los próximos comicios, no gobernará con una carga ideológica “ni de izquierda ni de derecha” sino pensando en lo que “le conviene al país” mientras que en una reunión a puerta cerrada con empresarios en el DF aseguro que de perder las elecciones "se irá a la chingada".
De visita en Oaxaca, donde participó en un foro sobre temas indígenas, el aspirante anunció a un miembro más de su futuro gabinete. Afirmó que nombraría a Jorge Eduardo Navarrete como secretario de Relaciones Exteriores.
Aseguró que su política exterior será distinta, particularmente con Estados Unidos, pues sería una política basada en la cooperación para el desarrollo y no en el apoyo militar.
Navarrete, que ha sido subsecretario de Energía de Ernesto Zedillo y subsecretario de Relaciones Exteriores durante los gobiernos de José López Portillo y Miguel de la Madrid, es la persona ideal para el cargo, porque según AMLO, “es el hombre con más trayectoria diplomática en México”.
López Obrador no dudó en criticar los lineamientos dados a conocer recientemente por el Instituto Federal Electoral para el periodo de intercampaña. Consideró que la ley electoral está mal hecha y que de ganar el próximo 1 de julio impulsará una nueva ley que garantice el sufragio efectivo para tener comicios limpios y libres.
En el Auditorio Guelaguetza de la capital oaxaqueña, el tabasqueño se comprometió a respetar las tres formas de tenencia de la tierra: la ejidal, la comunal y la privada y a que “ningún proyecto de desarrollo, por importante que sea en términos económicos, se va a imponer sin tomar en cuenta la opinión de la gente”. Además, aseguró que resolverá los conflictos por límites y posesión de la tierra.
De vuelta a la capital del país, el perredista se reunió con empresarios inmobiliarios, a los que aseguró que su prioridad será la de reactivar la economía mediante proyectos productivos, un plan de vivienda integral, recuperación del campo, promoción del turismo en el sureste mexicano, la creación de programas sobre manejo del agua y la inversión en infraestructura.
Sin embargo, la nota no fueron sus propuestas sino lo que dijo a puerta cerrada y cuando pensaba que el micrófono y las grabadores de los reporteros estaban apagadas.
Durante la ronda de preguntas efectuada en su reunión con los 38 integrantes de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, según informa Milenio, el virtual candidato dijo:
“Hay gente que no me conoce, que nunca me ha visto, entonces ando ahora en una labor que le llaman los encuestólogos quitar negativos.
“Yo traía después de 2006, con esa campaña, traía yo un rechazo casi de 40 por ciento. ¡El 40 por ciento! Más que Elba Esther, más que Salinas, porque nadie ha sido tan atacado como yo desde hace muchos años.
“Entonces, poco a poco, y eso porque les fue mal, si les ha ido bien, si hubieran gobernado medianamente, más o menos, el estigma no me lo quito nunca, porque además luego de 2006 le siguieron, porque no era nada más que yo no llegara a la Presidencia, era borrarme, entonces el tiempo, la realidad, nos ha ido dando la razón y eso ha ayudado, pero no ha sido fácil…”
Al finalizar las preguntas, López Obrador se dirigió a uno de los empresarios reunidos, algunos de los que invirtieron en la ciudad cuando fue jefe de Gobierno.
“Tengo más experiencia ahora que antes. Tengo menos vigor, eso sí, porque ya estoy muy cansado, pero yo creo que así va a ser…”
“¿Te acuerdas en tu casa cuando dije que si la elección era limpia y libre me iba yo a ir, y si perdía, me iba yo a ir a la chingada? ¿Te acuerdas? Sí, ahora sí”.
Y se hizo el silencio. Un miembro del equipo de campaña notó que el micrófono estaba abierto y quitaron el sonido.
Al terminar la reunión, el tabasqueño, al preguntársele acerca de lo que había dicho, optó por negarlo. “No, yo no dije eso.”
El reportero insistió en que estaba grabado a lo que AMLO respondió: “Se supone que era una reunión cerrada, ¿no?”.
Finalmente admitió: “Yo no sé si está en el diccionario de la Real Academia de la Lengua esa palabra, pero yo no voy a repetirlo, en público no.”
La expresión generó sensación en las redes sociales. Poco después se supo que La Chingada es una finca familiar ubicada en Palenque, Chiapas.